¡Menudo cambio ha dado el edificio que en su día fue la Residencia del Tiempo Libre! Tras años abandonado por completo, el inmueble era vendido por la Junta de Andalucía al grupo hotelero Q Hotels que pronto abría un nuevo hotel a pie de playa llamado Bahía de Cádiz que llenaba de vida esa parte del paseo gracias a los restaurantes que se instalaban en sus bajos: hamburguesería, heladería, italiano, bar de copas y un americano en toda regla.
Ahora la guinda la pone Atarde, una nueva propuesta que ofrece unas vistas impresionantes del océano Atlántico y que cuenta con carta de comidas, cócteles y vinos. La nueva terraza se ha instalado en la azotea del propio hotel: la décima planta y acapara las miradas de todo el que pasa por allí porque su decoración, un espectáculo de luz y color, es su principal atractivo. Para acceder al bar se ha instalado un bonito ascensor en la calle Adela de Moral, a la espalda del edificio.
El principal atractivo de Atarde independientemente de las vistas que uno tiene el privilegio de ver desde allí, es su decoración. Cuatro instalaciones artísticas lumínicas a cargo del diseñador de iluminación Carlos Torrijos, uno de los impulsores, del Umbra Light Festival: «Mensajes y post», «El corredor de las olas», «Reflejos de Cádiz» y «la luz de la sombra»
Según las primeras opiniones, el ambiente es lo mejor. Las copas están en torno a los 8 o 9 euros. Más o menos lo que se espera de un sitio de esas características. Lo que hace falta es que las sirvan bien. Hay cócteles que giran en torno a los 9 euros y comida. El horario es de lunes a domingo de 19.00 a 02.00 horas.
@ManoloDevesa


