El alumbrado navideño de Cádiz sigue dando que hablar por la tardanza de su instalación que culminará según informa Radio Cádiz el próximo 20 de diciembre. Solo cuatro días antes de Nochebuena. Demasiado tarde ¿no creen? Porque no solo hablamos de algo tan simple o frívolo como puede ser el retraso de unas luces si no la inversión que se ha hecho para que al final no estén ni tres semanas funcionando al completo.
Ante tanta crítica política y comentarios en la calle, fuentes municipales han asegurado que todo iba bien. Con antelación suficiente para que el toro no les cogiese de nuevo e incluso la inversión había superado en 80.000 euros la del año anterior pero entonces se cruzaron las elecciones andaluzas. Motivo por el cuál todo se fue retrasando ante los reparos del secretario municipal y la judicialización – en palabras de José María González – constante de la vida política por parte de los partidos de la oposición. «Están acojonados» ha llegado a decir el alcalde refiriéndose a los técnicos del Ayuntamiento.
Sin embargo esto hace plantearme varias cuestiones: Si efectivamente una ley impide la inauguración o la convocatoria de actos públicos en tiempo de elecciones: ¿Por qué ciudades como Sevilla, Madrid o Vigo ya lucen con sus alumbrados al completo desde hace semanas?. Y otra más: en caso de que la inauguración tuviese que posponerse hasta pasada las elecciones, ¿Por qué no se procedió a su instalación antes de manera que estuviese todo listo para el programado 5 de diciembre?
La política es complicada y mezquina, si me permiten. Sabemos que las zancadillas entre políticos existen desde que el mundo es mundo. Zancadillas que en el fondo repercuten en los mismos de siempre, nosotros. El alcalde hacía un llamamiento a los partidos de la oposición rogándoles que mirasen más por la ciudad que por el equipo de gobierno o el alcalde. Por putearlos, se entiende… Me parece bien.
Pero de la misma manera que se hace esta observación, debería hacerse otra: la autocrítica en un partido es esencial y el equipo de gobierno municipal deberían reconocer que no es la primera vez que se ven en éstas. Después de cuatro años deben ser más previsores y adelantarse ante determinadas situaciones con más predisposición e interés. En cuanto a las continuas zancadillas, uno debería tener ya a estar alturas la habilidad de verlas venir y evitarlas a toda costa.
@ManoloDevesa