«Cádiz, la ciudad que sonríe«. Así rezaba el lema que durante la etapa de Teófila Martínez nos colocó por entonces su equipo de gobierno. Un lema que provocó toda clase de críticas porque por muy cachondo que fuese el gaditano, no creo que una ciudad con una de las tasas de paro más altas de Andalucía, tanto antes como ahora, tuviésemos que aguantar el recochineo municipal de un lema que daba la sensacion frivolizaba sobre nuestro carácter.
Estos días el nuevo candidato a la alcaldía de Cádiz por parte del PP, Juancho, ha manifestado que ellos recuperarán la alegría de la ciudad y en su día la propia Soraya Sáez de Santamaría incidía en lo mismo al poco de llegar al Gobierno (…).
Ahora hemos sabido que Cádiz ha dejado de ser la ciudad que sonríe. Y no, no es culpa del alcalde José María González ni de sus múltiples cambios de banderas si no del último reportaje de la revista Traveler donde nos revela que la ciudad más sonriente del mundo es ahora mismo Málaga.

La casualidad ha querido que ambas ciudades, Cádiz antes y Málaga ahora, coincidan en el mismo partido político en su Ayuntamiento. Hay quiénes van más allá y se preguntan con cierta guasa: ¿será cierto eso de que allá donde gobiernan los populares a sus ciudadanos les da por sonreír aunque sea por no llorar…
@ManoloDevesa