«No era mala la Teo hio. Las que liaba con las entradas. ¿Y el Kichi? ¿Se puede ser ya peor? Se creía él que por ser carnavalero iba a arreglarlo to. Y el rollazo de las entradas para el concurso sigue igual de mal que antes». Parece que estoy escuchando en un bar de cualquier barrio de Cádiz este tipo de conversaciones. Y no les faltan razón. Sobre todo en lo de que sigue igual que antes. Pero cuando digo antes me refiero a la etapa incluso anterior no solo a Teófila Marínez sino al mismísimo Carlos Díaz.

La tradición por el rollo de las entradas del concurso de agrupaciones en Cádiz viene de lejos. Sitúense en Mayo de 1975. Fiestas Típicas. La por entonces Comisión de Fiestas del Ayuntamiento anuncia la apertura de las taquillas para el viernes 9. Y allá que van los gaditanos a ponerse en esas colas que tanto gustan en Cádiz para todo: para el cajero, para el médico, para la charcutería, para un mísero curso de la Junta o Ayuntamiento o para cualquier «cutre muestra» gratuita… Uff, que pechá! Lo hacen desde la noche antes. Con dos cojones. ¿Qué ocurre? Que cuando abren, las únicas entradas que hay para su venta son las de la Cabalgata. Así que imagínense la que se debió montar y la boquita de más de uno. Me hubiese gustado saber qué decían antes de que la Teo o El Kichi llegasen a la ciudad… Por curiosidad na más.
El escándalo es tal que llegan a personarse incluso en el mismísimo Ayuntamiento que por entonces preside Jerónimo Almagro y Montes de Oca a pedir explicaciones. Incluso cuenta DIARIO DE CADIZ que a sus oficinas también se acercan algunos. De esta manera, la Comisión de Fiestas decide abrir de nuevo las taquillas al día siguiente con el consiguiente nuevo enfado de los ciudadanos, esta vez por las pocas localidades que hay a la venta. ¿Qué ocurre con el resto?

Sin embargo, no es la única movida que tienen las Fiestas Típicas de 1975. Cuando en la final del Falla el jurado da su veredicto, la chirigota LOS BELLOTEROS comparten el primer premio de comparsas con LOS NAPOLITANOS. Sí, han leído bien: tras escuchar su repertorio, los miembros del jurado debieron encontrarle más parecido a una comparsa que a una chirigota. Y no se comieron el coco en absoluto. La que se montó todavía se recuerda…
@ManoloDevesa