Aunque a día de hoy nadie lo haga y el reto esté en qué ciudad ilumina antes sus calles, hubo un tiempo en que el 8 de diciembre era el día escogido para que en casa pusiéramos el árbol o el belén y en las calles se inaugurara el alumbrado que da luz a la navidad. Sin embargo en los últimos años son muchas las ciudades y hogares que han adelantado las luces y adornos navideños a finales de noviembre aprovechando el Black Friday que, todo sea dicho, nada tiene que ver con la Navidad.
Pero ¿por qué era el 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción, el escogido para poner los adornos navideños? Pues aparte del tiempo libre que dejaban los festivos 6 y 8 de diciembre para que la mayoría de los mortales aprovecharan para adornar su casa, la verdadera razón se lo debemos al Papa Pío IX que en 1854 declaraba este día como el que la Virgen María era «preservada por privilegio único de la mancha original desde el primer instante de su Concepción«. Ese día era el más indicado para montar el árbol y el belén aunque eso si, sin la presencia del niño Jesús hasta la noche de Nochebuena y sin los Reyes Magos que se pondrían la noche del 5 de enero.
@ManoloDevesa