Pues qué quieren que les diga. A mí me parece una absoluta maravilla alzar la vista por las calles de Cádiz y toparse en pleno 2022 con sus bonitas torres miradores. Esas que la hicieron mundialmente famosa y en la que en algunas de ellas hoy viven personas que nada tienen que ver con quiénes en su día solían ocuparlas. Imagínense lo que debía ser llegar por mar y observar como las torres dibujaban la silueta de una ciudad tan peculiar como la nuestra. De hecho son lo más característico que tiene nuestra arquitectura sin precedentes en la baja Andalucía.
Cádiz llegó a contar con 160 torres miradores según la maqueta de la ciudad de 1777 no habiendo comerciante gaditano que no tuviese la suya propia. Las torres le dieron a una ciudad, por entonces minuciosamente cuidada, tal visión que la hicieron de las más bonitas de Europa.
¿CÓMO ERAN LAS TORRES MIRADORES?
El Cádiz del siglo XVIII poco o nada tenía que ver con el de ahora. Era caro y el centro de llegada de numerosos extranjeros. La mayoría de ellos comerciantes que apostaban por nuestra ciudad. Gracias al rey Felipe V la Casa de la Contratación y el Consulado de Indias se trasladaron a Cádiz convirtiéndola desde ese momento en una ciudad de gran auge económico por su monopolio del comercio entre otras cosas. Sin embargo en 1765, ese monopolio acaba aunque para entonces los comerciantes gaditanos y aprovechándose de la extraordinaria situación geográfica de la ciudad, ya habían sabido desarrollar su actividad que les hace seguir ganándose la vida.
Las torres de las que les hablo solían tener planta cuadrada a excepción de la conocida como «La Bella Escondida» en la calle José del Toro, que era octagonal. Las había de una o dos plantas con artesonado de madera en el interior. ¿Cuál era su función? Pues la de servir como lugar de recreo y reunión en un lugar con mucha luz y apartado de los molestos vientos y como punto de información del tráfico comercial de las flotas que atracaban en el puerto de manera que cada comerciante se subía a ella para divisar cuando llegaba su barco.
En 1792 las ordenanzas municipales prohíben su construcción por la inutilidad y el peligro de derrumbamientos que entrañan. Actualmente quedan unas 126 en nuestra ciudad que desde hoy vamos a intentar ir hablando de cada una de ellas regularmente.
@ManoloDevesa / Artículo basado en una información de la web de Torre Tavira