Ha muerto Jesús Quintero. Llevaba enfermo hace tiempo según sus familiares con una afección respiratoria. Había sido operado de una patología cardiaca en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva y esta mañana comió y se fue a la cama a descansar. Jamás se despertó. Jesús ha muerto a los 82 años dejando todo un legado. Creando un estilo y una forma de hacer periodismo. Con sus pausas y risas que tanto le caracterizó, Jesús supo desnudar a sus invitados sin más rodeos que él mismo. No solo a los invitados famosos de los que también se rodeó sino a muchos anónimos que terminó lanzando a la fama. Quintero nos mostró una España diferente a la que nos mostraba la televisión hasta su llegada.
Hoy su muerte me ha llevado a recordar aquellos carnavales de 1984 que él pregonó en la plaza de San Antonio. Porque aunque Jesús era onubense, se enamoró de Cádiz perdidamente y así lo manifestó en varias ocasiones. Aquella noche de pregón entró acompañado del Beni de Cádiz y de Josele, como si fuese un loco con camisa de fuerzas incluida. Su recorrido por la ciudad fue en una ambulancia. Alli dio rienda suelta a su imaginación y a ese estilo que lo hacía tan personal. Hasta en tres ocasiones dijo aquello de «en Cádiz hay que mamar» por orden de Antonio Burgos quién le escribió parte de su pregón y que tan popular se hizo luego hasta nuestros días.
Hace un par de semanas se hacía viral una intervención suya de hace años en una charla en la que también estaba el periodista Carlos Alsina con el que discutía sobre lo que él consideraba que se había convertido el mundo del periodismo.
Sus espacios tanto en radio con «El loco de la Colina» como en TVE con «El perro verde» y Canal Sur con «Los Ratones Coloraos» contaron siempre con el apoyo de un público que se quedaba pegado a la pantalla o a la radio porque el verdadero show era verlo/oírlo a él. Ha muerto Jesús Quintero y hoy los mismos medios que se volcarán con su muerte deberían reflexionar por qué un buen día dejaron de contar con él. DEP
@ManoloDevesa / Foto: KIKI