Como cada 1 de noviembre, la Virgen de la Palma Coronada volvió a salir a la calle tras el paréntesis forzado de la pandemia del Covid-19 para recordar el maremoto que ocurriese en 1755 y que según cuenta la leyenda paró la Santísima Virgen cuando dos sacerdotes sacaron a la calle un estandarte y un crucifijo junto a varias personas. Cuentan incluso que uno de ellos gritó: «Hasta aquí Madre mía» refiriéndose al agua que ya le mojaba los pies. Entonces aquello paró y la Virgen de la Palma frenó el maremoto con todo lo que ello conlleva.
Desde ahí cada 1 de noviembre se celebra el «milagro» de la Virgen con varios actos entre los que destaca una misa y la salida de la procesión por el barrio de la Viña. Esta tarde a las 17.30 horas salía de la Iglesia de la Palma para avanzar por Virgen de la Palma, Duque de Nájera, Glorieta Carlos Cano, Rosa, Diego Arias, Encarnación, Torre, Rosa, Pastora, Pinto, Hermano Ignacio, José Cubiles, Cristo de la Misericordia y Virgen de La Palma. El acompañamiento musical corrió por cuenta de la Banda de Música ‘Julián Cerdán’ de Sanlúcar de Barrameda.
@ManoloDevesa