Silencio cómplice

El partido ultraderechista VOX continúa con su estrategia electoral consistente en sembrar la polémica allá donde van. Si hace unos días las críticas le caían a Podemos (y con razón) por el vídeo que realizaban sobre determinados periodistas españoles, la maniobra del partido presidido por Santiago Abascal no dista mucho de éste. Desde sus principios, si algo ha caracterizado al partido verde ha sido sus numerosos vetos a determinados medios de comunicación simple y llanamente por no compartir sus ideales.

Estos días recorre las redes sociales una entrevista en la que Rocío Monasterio es invitada al programa que conduce el periodista Diego Losada en el 24horas. Allí la candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid protagoniza un continuo enfrentamiento con el presentador al que llega a llamarle «activista político» y marcarle las directrices que debe cumplir a su juicio para hablar de su partido. Comienza diciendo que no se ha cubierto una información sobre ellos y cuando el presentador magistralmente le demuestra que miente, cambia diciendo que el minutado es menor que el de otros partidos. Pero cuando Losada le revela que tampoco es cierto y que el video de su partido es mayor que el de Pablo Iglesias por ejemplo, entonces ataca de nuevo ahora al contenido diciendo que deben poner más propuestas. Se ha quedado sin argumentos pero su objetivo lo ha cumplido: por una parte ha conseguido que pongan de nuevo su video aunque para ello haya tenido que ver el de Pablo Iglesias, cosa que no duda en criticar: «Encima hemos tenido que aguantar a Pablo Iglesias otra vez en el cementerio anticipando su derrota…» dice con una sonrisa y por otra parte ha tenido su minuto de gloria echando mano de nuevo a la polémica por mal que haya salido parada.

Que hablen de nosotros aunque sea mal. Ese parece ser el lema de un partido que sin embargo continúa subiendo a pesar de todo por la desesperación ante una clase política que decepciona cada vez más. No puede haber otra explicación ante esa especie de silencio cómplice de una parte de la sociedad con la actitud de un partido que se ha caracterizado por enfrentar a los españoles con declaraciones broncas y populistas casi siempre basadas en bulos, que se ha enfrentado en numerosas ocasiones a periodistas mostrando una prepotencia sin precedentes en sus entrevistas, cuestionando cosas tan evidentes como la violencia de género, reforzando el machismo y resucitando una homofobia y un racismo del que ya nos habíamos desprendido. No es que en plena pandemia no aportasen ni una sola propuesta coherente si no que han llegado a protagonizar actos en los que se ha puesto en cuarentena el cumplimiento de las medidas de seguridad que llevamos cumpliendo la mayoría de los españoles. Un partido que reniega de las comunidades autonómicas cuyo objetivo es hacerlas desaparecer pero se presentan a sus elecciones y cobran de ellas y que critican todo lo que emane de la izquierda por el mero hecho de salir de ellos.

El pasado domingo tras confirmar su asistencia al debate que tenía lugar en laSexta, decidían dar plantón en el último momento para provocar de nuevo esa polémica que tan bien les funciona y colocarse de nuevo en la cresta de la ola. Ser el niño en el bautizo y el muerto en el entierro. No sé si me entienden. Sin embargo ¿a que no han escuchado ustedes ninguna crítica de esas que otras veces escuchamos sobre todo si tiene que ver con otros partidos? Hay un silencio cómplice más que evidente con ellos que entiendo tiene que ver con la desesperación de la ciudadanía en general ante nuestros políticos. Pero eso no puede servir de excusa para blanquear o normalizar sus peligrosos mensajes. ¿Quién queda ya que se meta en Moncloa para demostrarnos sus insensateces? Pues eso. Lo de salir de Málaga y meterte en Malagón…

@ManoloDevesa

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