El año 1952 trajo el fin de las famosas cartillas de racionamiento que la guerra civil había provocado. Por fin las familias podían adquirir lo que desearan más que lo que le impusieran. Mientras Argentina lloraba la muerte de Evita Perón y el Corpus se descubría como una de las fiestas grandes de nuestra ciudad, el Carnaval seguía reuniendo a un gran número de aficionados.
El concurso de coros y agrupaciones carnavalescas de este año celebrado en el Gran Teatro Falla con un jurado presidido por Vicente del Moral Alonso se topa con un incidente que obliga a algunas agrupaciones a cantar sus repertorios en la más absoluta oscuridad debido a los cortes de luz por parte de Sevillana que sufre el teatro y el consiguiente revuelo. Una vez cantados los repertorios, las siete agrupaciones aproximadamente que compiten en la final se preparan para el veredicto del jurado.

Así en la modalidad de coros el primer premio de 2000 pesetas se los lleva Robín y sus arqueros, el segundo con 1000 pesetas lo consigue Los bufones y finalmente Los guerreros del castillo X se hacen con las 500 pesetas del tercer premios. En el de las chirigotas las 750 pesetas del primer premio son para Los mercaderes tangerinos, Los monosabios se hacen con el segundo y sus 500 pesetas y Los fontaneros se alzan con el tercero de 300. Además el jurado del concurso decide conceder un áccesit especial para Los guapos de Puerta Tierra.
@ManoloDevesa