Está claro que desde que en marzo de este año el Coronavirus apareciese en nuestras vidas, nuestro día a día no ha vuelto a ser igual. La propia ciudad lo ha notado con la cancelación de numerosos actos y celebraciones que se encargaban de llenar de alegría las calles y animar así al comercio de la ciudad. La crisis del Coronavirus no ha dejado indiferente a nadie. Ni siquiera a esta Azotea que desde hace cinco años decidí abrir a todo el que quisiera subir. Este blog nunca ha pretendido ser un medio de comunicación, la intención ha sido siempre ser un nexo de unión entre ustedes y yo donde compartir opinión, algo de actualidad, recordar nuestro pasado, contar historias pero sobre todo nuestro relatarles nuestro día a día.
La pandemia del Coronavirus ha obligado a cancelar una gran parte de eso de lo que nosotros más nos servíamos, nuestras tradiciones y todo lo que ello conllevaba. Sin carnavales ni Semana Santa, sin procesiones extraordinarias ni Tosantos, sin Trofeo ni Navidades, sin entierro de la caballa ni Regatas, la cosa se hace más difícil a la hora de crear contenidos. Por eso me veo en la obligación de confesarles que cada día se me hace más cuesta arriba la continuación de este blog porque todo se reduce a dos temas exclusivamente: el coronavirus o la política. Y si tuve algo claro desde el primer día que comencé a escribir por aquí era que mi Azotea no se convertiría en un blog político entre otras cosas porque para eso ya estaban los otros medios. Lo que aquí hacemos es un compendio de cosas y relativizar ante todo lo que ocurre a nuestro alrededor en unos tiempos que se me antojan demasiado complicados.
Es por eso que próximamente iréis viendo algunos cambios en el blog como nuevas secciones que ocupen el lugar de ese contenido que generaba la propia ciudad antes de que el virus apareciese en nuestra vidas, publicaciones solo redes sociales y más interacción con ustedes. Tenía dos opciones: renovarme o morir. La última la descarté desde el primer momento.
@ManoloDevesa