Ni una tontería más

A pesar de que los Juanillos fueron suspendidos para evitar aglomeraciones y que llevamos con esa cantinela desde que comenzamos la fase 1 de la desescalada, lo cierto es que parece que un sector de la sociedad, de lo económico e incluso de la propia política han perdido definitivamente la paciencia comportándose como si aquí no hubiese pasado nada. Con sus más y sus menos y con el lógico hartazgo con el que se carga a estas alturas el tema de la pandemia, lo cierto es que los gaditanos en general nos hemos caracterizado durante el confinamiento por nuestra prudencia a pesar de que ningún informativo abriese para alabar nuestro comportamiento. Sí lo ha hecho, y con toda la razón, por lo sucedido anoche en la playa Santa María del Mar en vísperas de San Juan.

La llegada del verano coincidiendo con la llamada nueva normalidad parece haber ahuyentado los miedos de una pandemia que puede volver a confinarnos. Además hablamos de un momento especialmente delicado ya que la llegada de los esperados turistas puede generar desde luego una hecatombe en nuestra pequeña ciudad si no se toman las debidas precauciones. Porque al igual que durante los Carnavales el Coronavirus parecía no andar por nuestra ciudad, el verano puede ser el momento más idóneo para que acampe a sus anchas.

Parece que cuando se habla de la nueva normalidad nos olvidamos el por qué se le acuña lo de nueva. Estamos ante un nuevo estilo de vida. Nos guste o no. Nos creamos lo del virus o no. Porque nuestra imprudencia no solo la pagamos nosotros si no el resto porque de ello depende que la propagación sea o no aún mayor. Andar con mascarillas con las temperaturas de un verano que se adivina más caluroso que el anterior es un fastidio como lo es el no poder reunirnos como siempre hemos hecho en la playa o en un espacio cerrado en medio de la multitud y es cierto también que los cambios en las indicaciones no solo del Gobierno si no de la propia OMS puede despistarnos y hacer que le perdamos credibilidad. Pero desde luego lo de guardar las distancias y evitar las aglomeraciones es algo de pura lógica a juzgar por la manera en la que nos han contado en innumerables ocasiones que el virus se propaga.

Probablemente estemos en medio de una de las situaciones más difíciles que nos tocado vivir. Nos ha cambiado la vida de un plumazo. Pero viendo lo que hemos visto y lo ocurrido en ciudades como Madrid, debemos ser responsables y aunque el cansancio ante esta situación comience a ser más que evidente, lo que está claro es que debemos ser fuertes y no permitirnos ni una tontería más como la de la noche de San Juan.

@ManoloDevesa

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