Cádiz vive como cada año, su fiesta de Corpus Christi, aquella que hace mucho gozaba de una gran fama y esplendor. La actual situación en medio mundo con la pandemia del Coronavirus obligará este año a no celebrarlo al menos en la calle. Hoy hemos echado la vista atrás para recordar cómo eran aquellas celebraciones, como se volcaba la ciudad y los maravillosos exornos e iluminación con los que nuestra ciudad contaba por entonces.
Miles de visitantes venían a conocer la que por entonces era una de las fiestas más importantes de nuestra ciudad. Las fantásticas iluminaciones artísticas que preparaba el gran Antonio Accame, le daban a la noche gaditana una envidiable nota de color. Sitúense en esta foto. Estamos en plena plaza de San Juan de Dios, lugar donde aparte de la visita de los forasteros y del propio pueblo, la oferta de la noche gaditana contaba entre otras actuaciones con las de las siempre requeridas bandas de música.
Como sigue ocurriendo hoy, la Patrona recorría las calles gaditanas en tan señalada celebración. Esta histórica foto que hemos encontrado nos muestra a la Patrona de la ciudad llevada en paso de templete, saliendo de Santo Domingo con destino a la procesión del Corpus. Por cierto, que esta imagen concretamente sería quemada durante los multitudinarios asaltos a las iglesias y conventos durante la Segunda República.

Como podemos ver, a lo largo del cortejo podíamos encontrarnos con todas las autoridades civiles y militares, las Corporaciones Municipal y Provincial y el almirante de la escuadra francesa que había atracada a nuestro puerto. Tras la custodia, el obispo por entonces, Tomás Gutiérrez. El día se completaba con el desfile de las tropas ante las autoridades y más tarde con el regreso de la Patrona a Santo Domingo.
Aunque con la entrada de Teófila Martínez en la alcaldía de Cádiz, la fiesta del Corpus pareció recuperarse un poco con la incorporación de diversas actividades que pretendían reavivarla, lo cierto es que desde hace años, el Corpus tiende a volver a la decadencia de años atrás. Quizás el sopor que suele hacer durante la fiesta y por qué no decirlo, el claro ejemplo de lo que la sociedad ha cambiado, lleva a buena parte de los ciudadanos a cambiar la tradición de ver una procesión por unas horas de sol y relax en la playa…






