Así ha vivido Cádiz sus primeras dos semanas de confinamiento en casa

El sonido de los pájaros es lo único que desde hace quince días se escucha en las calles de Cádiz. Un eterno domingo parece haberse adueñado del día a día gaditano. Mientras, los palcos de la plaza del Palillero o la plaza de la Catedral continúan a medio instalar con la engañosa sensación de que aquí no pasa nada y se llenarán la próxima semana. Nada más lejos de la realidad. La ciudad, como el resto de España, ha visto suspendida su Semana Santa a causa de la pandemia de Coronavirus que continúa cobrándose vidas a un ritmo frenético.

El confinamiento en Cádiz se ha notado especialmente en las calles que rezuman un silencio atronador. En el casco antiguo apenas circulan coches a excepción de los del taxi y la policía. Los días se hacen largos y cada vez costará más quedarse en casa. Sin embargo el pueblo gaditano lo va llevando casi a rajatabla. En la plaza la vida parece detenerse. Aunque con mucho menos público, es donde más personas se pueden ver. Los puestos lo notan y ya han puesto el servicio a domicilio: «Sobre todo porque la gente de Puerta Tierra no vienen hasta aquí y eso se nota» me dice el dependiente de un puesto de frutas. En los supermercados la gente espera guardando la distancia de un metro y medio para entrar en colas enormes que comienzan en la calle. Fuera es ya habitual ver a personas con mascarilla y guantes. ¿Quién lo iba a decir hace solo un mes atrás? Pocos minutos antes de las ocho de la tarde, los balcones de las calles y plazas de la ciudad se abren dispuestos a mostrar su gratitud a través de sonoros aplausos que cada día se torna más en una fiesta con canciones e improvisadas actuaciones. Sanitarios, policías, trabajadores de supermercados… Cada uno aplaude a quien cree que así lo merece. Si durante la mañana es poco es trasiego en la calle, por la tarde noche el parón es casi total. Con la poca gente que trabaja ya en casa, la ciudad es un desierto.

Anoche, en el día en que se cumplían las dos semanas del decreto de estado de alarma por parte del Gobierno, el presidente Sánchez comunicaba que desde este lunes 30 y hasta el próximo 9 de abril el confinamiento será total. La idea es rebajar la movilidad a los niveles que hay los fines de semana limitando totalmente los movimientos salvo los de los trabajadores de actividades esenciales. De esta manera España se prepara para una semana de parálisis casi total ante el número de fallecidos que no para de crecer y que ya ha superado los 6000.

@ManoloDevesa

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