Ya hay sentencia para Julia Quezada: Prisión permanente revisable

Ya hay sentencia para Ana Julia Quezada, la acusada de matar al niño Gabriel Cruz. Después de que fuera declarada culpable por un jurado popular, la sentencia condena a la mujer a prisión permanente revisable por asesinato con la circunstancia agravante de parentesco. A la pena impuesta se le deberán añadir otras dos: cinco años y nueve meses de cárcel por lesiones psíquicas de Patricia y Ángel, y otra de dos años y medio de prisión por delito contra la integridad moral de los progenitores. Pero además, Ana Julia no podrá residir ni acudir a Níjar (Almería), acercarse a menos de 500 metros de distancia ni comunicarse con la familia del menor durante los próximos 30 años.

En cuanto a responsabilidad civil, Ana Julia deberá abonar 250.000 euros a cada uno de los padres de Gabriel por daños morales además de las costas procesales, incluidas las de la acusación particular y los gastos ocasionados al Estado en las labores de búsqueda del menor, que ascienden a 200.203 euros.

UN CASO QUE CONMOCIONÓ A ESPAÑA

El caso de Gabriel Cruz conmocionó a España entera desde el primer momento ya que supo empatizar con el dolor de los padres por su extraña desaparición. Por entonces Ana Julia mantenía una relación con Ángel desde septiembre de 2017 y ya había convivido con Gabriel cuando le correspondía estar con su padre. El 23 de febrero del 2018, Ana Julia, Ángel y Gabriel pasaban unos días en casa de la abuela del menor. Cuatro días después, Gabriel salía sobre las 15:30 horas para jugar en casa de unos amigos. Pero nunca más regresó.

Según recoge el veredicto del jurado, Ana Julia siguió a Gabriel y lo convenció de que subiese al coche para ir a la finca de Rodalquilar (Níjar, Almería) y realizar labores de pintura. Cosa a la que el niño accedió y subió con ella. Una vez allí «de forma intencionada, súbita y repentina, cogió a Gabriel y lo lanzó contra el suelo o pared de la habitación, y tras el impacto del niño, procedió la acusada, con sus propias manos a taparle la boca y la nariz con fuerza hasta vencer su resistencia y provocar su fallecimiento» señala la decisión de la Audiencia Provincial.

Desde ese momento, la búsqueda de Gabriel ocupa muchos minutos de radio y televisión. Ana Julia simula estar preocupada, afligida y compungida animando incluso a los padres y colaborando en las labores de búsqueda. «Hoy lo vamos a encontrar, hoy va a aparecer, le vamos a dar Coca-Cola, el niño me dijo esa mañana que quería llamarte -refiriéndose a la madre- y le dije que a la tarde cuando llegara su padre» se señala en el fallo. La sorpresa viene cuando el 3 de marzo y como estrategia de distracción y la finalidad de dirigir las sospechas sobre su expareja, coloca una camiseta del niño sobre unas matas, en un cañaveral de un paraje apartado y de difícil acceso. No es hasta el 11 marzo cuando decide desenterrar el cuerpo del niño y meterlo en el maletero de su coche mientras maldice una y otra vez a la criatura durante el trayecto.

@ManoloDevesa

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