La historia de los duros antiguos en esta ciudad se convirtió allá por 1904 en todo un referente. Del suceso surgió hasta un tango que a día de hoy se ha convertido en algo genuinamente gaditano. Sin embargo, lo que mucha gente puede desconocer es que aquellos duros antiguos no fueron los únicos que se encontraron en Cádiz. Hoy os contamos la historia de «los otros duros antiguos»
Corre el año 1967. Cádiz se intenta acostumbrar a las Fiestas Típicas trasladadas al mes de mayo, según la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento, para evitar el mal tiempo… La ciudad hace frente al cierre de dos de sus grandes referentes en aquel tiempo. Tanto la Catedral como la plaza de toros deciden cerrar sus puertas con la restauración como principal objetivo. En la Santa Iglesia llueven piedras desde hace tiempo y en cuanto a plaza de toros se busca un empresario capaz de hacer frente a su restauración. El periódico más leído de la ciudad, Diario de Cádiz, cumple cien años nada más y nada menos y a nivel nacional, Carrero Blanco es elegido vicepresidente del Gobierno.
El año 1967 tiene lugar dos hechos históricos para la ciudad: la inauguración por suscripción popular del busto de José María Pemán y el nombramiento como alcaldesa perpetua de la Virgen del Rosario. A estos hechos se sumará otro, si no histórico, muy curioso y que nos apetece contároslo hoy.
La bonita y floreada calle Cuba se encuentra en plenas obras de pavimentación cuando dos albañiles, Manuel Rodríguez Ocaña y Sebastián Parodi, encuentran en una bolsa unos cuantos duros, se dice que cinco, del año 1870. ¿Qué hace aquello allí? Ocurría sobre las nueve y media de la mañana y Antonio Loaiza Márquez, destacado peñista de la Peña Pinto, que pasaba por allí, fue testigo de todo.
Aquel hallazgo no tiene ni mucho menos la repercusión del sucedido en 1904 en la playa Victoria. Sin embargo forma parte de esos numerosos sucesos que ocurren en el día a día de la ciudad y que hacen de Cádiz la ciudad de las mil y una historias.
@ManoloDevesa