El descanso de Dionisio

Cuando Dionisio Aretxabala, maquinista naval vasco fue detenido en la Prevención de Cádiz en 1939, probablemente supo que aquello era su final. Si bien es cierto que las causas de la detención se desconocen, todo parece indicar que fue víctima de la represión franquista en un Cádiz que era tomada en los primeros días del Alzamiento en julio de 1936.

Según el motivo oficial Dionisio acababa con su vida ahorcándose en abril de 1939, ante lo que seguramente se le venía encima. Desde Bilbao se reclamaron sus cosas personales y su cadáver. Pero éste nunca llegó.

Ochenta años después de aquel gris 1939, los nietos de Dionisio han podido hacerse con los restos de su abuelo después de que acudieran al Servicio de Memoria Histórica de la Diputación de Cádiz para localizarlo.

Ocho décadas despues, que se dice pronto, Dionisio descansará donde siempre debió hacerlo: con los suyos, después de que el Ayuntamiento se los entregase en el día de ayer  tras su exhumación del patio civil sur del cementerio de San José en su compromiso de recuperar los cuerpos desaparecidos durante la guerra y postguerra. Por eso mismo, el Ayuntamiento ofrece la oportunidad de realizar pruebas de ADN para aquellos que necesiten cotejarlo con los restos encontrados en el cementerio .

El derecho a recibir a los tuyos, a situarlos en un lugar donde llevarles flores o simplemente llorarles. A honrar su memoria es algo que va más allá del siempre inoportuno intento de politizarlo todo. Es una cuestión de humanidad y de dignidad. Ahora si que, tanto Dionisio como su familia descansan en paz.

@ManoloDevesa

Deja un comentario