Normalizar el pensamiento radical

Estoy seriamente preocupado. Lo confieso. 2018 se ha ido con la misma fuerza que el 2019 ha llegado. Con una serie de hechos que a uno le hacen pensar que el nuevo año puede ser el de la radicalización (aún más) de los partidos políticos y por consiguiente, de la propia sociedad. Estos días ha sido la derecha, más de actualidad tras la irrupción de VOX en Andalucía, pero en unos pocos más habrá material suficiente para hacerlo con la izquierda. Aquí no se libra nadie.

Estos días ha sido la derecha, más de actualidad tras la irrupción de VOX, pero en unos pocos más habrá material suficiente para hacerlo con la izquierda.

En los últimos días del año que recientemente se ha ido, se hacía oficial una de las condiciones que VOX ponía sobre la mesa para permitir el Gobierno del PP y CIUDADANOS en Andalucía: la eliminación de ayudas contra la violencia de género. Lo hacen oficial en un momento en el que los asesinatos, las violaciones o agresiones sexuales a mujeres son noticia prácticamente a diario. Algo que pone al PP y a CIUDADANOS, aspirantes a gobernar la Junta de Andalucía, en un serio aprieto. Sin embargo lo más duro no ha sido escuchar las barbaridades que un partido político está dispuesto a hacer si no comprobar que muchos españoles están de acuerdo con dicha propuesta.

Lo más duro no ha sido escuchar las barbaridades que un partido político está dispuesto a hacer si no comprobar que muchos españoles están de acuerdo con dicha propuesta.

Lo mismo ocurre con el vídeo de Ignacio de la Puerta que ha compartido el PP, y donde a través de una carta de los Reyes se desea la muerte al Presidente Pedro Sánchez. Una desafortunada gracia que ha terminado con el PP pidiendo disculpas y borrando su twitt y el Gobierno anunciando que trasladará los hechos a la Fiscalía para “analizar si ese twitt es constitutivo de delito y proceder penalmente contra los autores y los que le han dado difusión pública”. Me apuesto lo que quieran a que un alto porcentaje de los que defienden el vídeo son los mismos que se pusieron las manos en la cabeza cuando Dani Mateo se sonó los mocos con la bandera de España. ¿Irá a declarar Ignacio de la Puerta a los juzgados como el humorista de laSexta tuvo que ir?. ¿El tan debatido límite del humor es diferente según los ideales que uno tenga? Es un paso más para normalizar el pensamiento radical.

¿Irá a declarar Ignacio de la Puerta a los juzgados como el humorista de laSexta tuvo que ir?.

Finalmente el cinco de enero de este mismo año y no contentos con compartir el polémico vídeo de la carta de los Reyes, Percival Manglano, concejal popular del Ayuntamiento de Madrid, escribía un twitt que de nuevo radicalizaba el discurso del PP: «Que dura es la vida de los defensores de la clase obrera» twiteaba junto a imágenes de Alberto Garzón y Pedro Sánchez de vacaciones. ¿No tiene la clase obrera ni sus defensores derecho a irse de vacaciones? Pregunto o es que sólo pueden aquellos que se posicionan claramente a favor del empresario, claro… Es otra estrategia para normalizar las pésimas condiciones en las que se encuentran muchos trabajadores y mantener las clases sociales.

¿No tiene la clase obrera ni sus defensores derecho a irse de vacaciones sólo pueden aquellos que se posicionan claramente a favor del empresario?

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Sin embargo, lo más asombroso es ver que pese a todo lo que estamos viendo a nuestro alrededor no pase absolutamente nada. La vida continúa ajena a lo que se nos avecina distrayéndonos con problemas menores para ocultar los realmente graves. Una barra libre para la sinvergonzonería sin límites, para las mentiras en la cara, para el recochineo directo y para una batería de propuestas que, de hacerse realidad, no harán si no sembrar el enfrentamiento permanente en la sociedad.

@ManoloDevesa

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