A las siete de la mañana del dos de julio de 1992 el mundo del flamenco sufría el mayor palo sufrido hasta ese momento. Tras años luchando contra su enfermedad provocada en parte por su gran adicción al tabaco, Jesús Monje Cruz, más conocido como “Camarón de la Isla” fallecía en un hospital Trias y Pujal de Babalona.
La llegada de sus restos a San Fernando se vivió como un gran acontecimiento. Al grito de “¡Camarón, Camarón!”, las calles de la Isla se abarrotaron para darle el último adiós aglutinando a cincuenta mil personas. La televisión fue testigo directo de lo que se vivió en su ciudad natal entre pañuelos y claveles blancos, lágrimas, algún que otro desmayo y muchos gritos de dolor. San Fernando arropaba así también a su familia y su viuda Dolores Montoya “La Chispa”. Entre sus amigos, Paco Cepero, Tomatito, Curro Romero, José María Manzanares, Rancapino, Potito y como no su hermano Paco de Lucía lloraban a lágrima viva.

Sin embargo, si ya su voz lo hacía irrepetible, las anécdotas que lo acompañaron a lo largo de su vida lo convierten en único. Aquí os contamos cinco que nos han sacado además una sonrisa:
Para empezar, Camarón no hizo la mili. El libro Todo Camarón cuenta como se gestó su libranza: ante la ausencia de su padre, el peso de la familia recaía en su hermano mayor. Pero si se casaba, ese peso recaía entonces en Camarón quien siendo ahora cabeza de familia tendría el deber de sustentar a la suya siéndole imposible realizar el servicio militar. Por lo que dicho y hecho, su hermano se casaba para que José no fuera la mili. Sin embargo hay quien asegura que José Monge Cruz sí que hizo la mili. Concretamente en Artillería 15, en Cádiz.
Camarón tenía un arte especial para bautizar a artistas a los que además daba la gran oportunidad. Así Niña Pastori, Tijeritas, Diego «El Cigala» o «Potito» les deben muchísimo.
Pero sin duda, una de las más famosas es la protagonizada con la banda inglesa de Mick Jagger quien en el verano de 1990 le ofreció a través del representante de Camarón cinco millones de pesetas a cambio de cantar en una fiesta privada en Madrid. Ni corto ni perezoso José contestó “esos gachés no saben de flamenco» rechazando tan suculenta oferta. Poco tiempo después Camarón cantaba gratis para un festival benéfico.
Siguiendo con Mike Jagger, contó alguna vez las veces que tuvo que mentir diciendo que lo conocía cuando en realidad no lo había escuchado en su vida “si decía que no le conocía, no era plan” contaba algo apurado.
Contaba Niña Pastori que fue Camarón quien en un concierto de Tomatito en el teatro Andalucía de Cádiz la hizo subir al escenario para que cantara con el cantaor.
@ManoloDevesa