¿Por qué se dice quedarse como Gasparito?

Cuando llegue el verano y la operación bikini se ponga en marcha será el momento de escuchar la frase que nos ocupa hoy: «Me voy a quedar como Gasparito«. Pero ¿por qué se dice eso y quién era el tal Gasparito que tan delgadito se debió quedar?

Buscando buscando, hemos encontrado algo que quizás explique el origen de esta famosa frase. La encontramos en el médico alemán nativo Heinrich Hoffmann, autor de Der Struwwelpeter, el personaje principal de un libro para niños, «Historias muy divertidas y estampas aún más graciosas» con 15 láminas coloreadas para niños de 3 a 6 años. Perteneciente al siglo XIX, los escritos pretendían enseñar normas de conducta a través de diferentes cuentos entre los que se encuentraba la impactante «Historia de Gaspar Sopas» que decía así:

Gaspar era un niño sano,
rollizo, tragón y ufano.
La sopa se la comía
sin rechistar, hasta el día
en que se puso a gritar:
«¡No me la quiero tomar!
¡La sopa no me la como!
¡No la como y no la tomo!»

Al otro día —¡mirad!—
queda sólo la mitad,
pero se pone a gritar:
«¡No me la quiero tomar!
¡La sopa no me la como!
¡No la como y no la tomo!»

Al tercer día pasado,
anda muy desmejorado,
pero al ver la sopa entrar,
vuelve a ponerse a gritar:
«¡No me la quiero tomar!
¡La sopa no me la como!
¡No la como y no la tomo!»

Al cuarto día —¡qué feo!—
Gaspar parece un fideo.
Y como ya no comió,
al quinto día, murió.

@ManoloDevesa

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