La imagen de un paso caminando por la ciudad es ya tan familiar en fechas que no sean Semana Santa que a uno ya ni le extraña. Por eso ayer cuando vimos a la Santísima Virgen del Rosario en sus Misterios Dolorosos en plena visita a la Iglesia de Santo Domingo no me extrañó nada. Así que sin pensarlo dos veces, fijé mi objetivo en ella con la inestimable ayuda de Raul pensando en todos los que cada vez más os asomáis a nuestra azotea.

Por lo visto estaba previsto que esta visita la hiciera el pasado miércoles 12 de octubre, pero claro, con la que cayó fue imposible. Así que ayer domingo 16 partía de la Parroquia de Santa Cruz a las 18.30 horas con destino al Convento de Santo Domingo. Y así fue su salida de allí.
@ManoloDevesa