Cuando hablamos de los vinos de Jerez se nos hacen los ojos chirivitas. Su extensa variedad es conocida en todo el mundo: desde el fino, el clásico que uno puede tomar con pescados o mariscos al amontillado que a pesar de ser el gran desconocido por el consumidor es el ideal para tomarlo con arroz, quesos, patés… En la boca te deja un sabor a almendra y madera muy intenso.
Seguro que muchos de vosotros habéis probado el Candié, una mezcla de vino que se le daba a los niños que no teníamos apetito. Esa mezcla era la de vino dulce con una yema de huevo. Pero ¿a qué debe su nombre el Candié? Pues está claro: viene de «Candy» (dulce) y «Egg» (huevo). Por lo cuál ahora lo vemos todo mucho más claro ¿verdad?
Por último, lo que seguro que mucha gente no sabe es que Jerez puede presumir de tener las bodegas más antiguas de toda Europa: la Williams & Humbert. De unos 180.000 metros, la bodega almacenan añadas de 1920 hasta nuestros días. Fue fundada por dos ingleses en 1877 y actualmente es sitio habitual para la celebración de bodas, bautizos o comuniones.
@ManoloDevesa