El placer perdido de los Cines de Verano

Ver una película bajo una manta de estrellas era uno de los muchos placeres del verano gaditano hace mucho tiempo. Otra de sus ofertas. Las mismas que escasean año tras año en la capital. Porque hubo un tiempo en que Cádiz tenía en su haber numerosas ofertas para el verano y entre ellas estaba la de poder ver una película al aire libre pero sin perder la magia del cine.

A las dos salas más conocidas de Cádiz: CINE BRUNETE y CINE CALETA hay que sumar otras más como el CINE ESPAÑA, CINE DELICIAS, el TERRAZA, BAHÍA o aquel que había en el Balneario de la Palma. Lo más parecido que tenemos hoy son las películas que ponen en plena playa a la altura del Hotel Playa Victoria. Y pese a que es una buena idea, la magia de entrar en un cine de verdad con sus sillas incómodas y su pequeño quiosco para abastecerte de palomitas o lo que se nos antojara para acompañar la película se ha perdido. Atrás quedan las experiencias vividas, las anécdotas, los carteles y las historias que a la luz de las estrellas nos regaló el séptimo arte.

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@ManoloDevesa

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