España y Olé

Lo ha vuelto a hacer. El Partido Popular se hacía con la victoria en la segunda vuelta de las elecciones generales celebradas anoche. Lo hacía no solo ganando sino recuperando 14 escaños ante la sorpresa de los que se empeñaban en creer que la derecha en este país tenía sus días contados. Pero al margen de conceptos tan vanales y anticuados como la derecha o la izquierda, lo que realmente ha sorprendido de estos resultados es como un partido donde los casos de corrupción no han sido «aislados» precisamente no solo han conseguido ganar sino mejorar sus resultados. ¿Cuál es la explicación a todo esto?

Tengo varias. España is different. No recuerdo ahora bien quién fue el primero en decirlo pero acertó de pleno. España es un país de postureo, un palabro muy en uso ahora en las redes sociales donde puedes estar sumido en el más profundo de los amargamientos y sin embargo dar la impresión totalmente contraria a través de eufóricos estados. España es la misma que reniega de los formatos de Telecinco y se pone las manos en la cabeza con espacios como SÁLVAME o GH pero que luego avalan su espectacular audiencia. Y esa indignación no por la derecha o la izquierda, sino por la corrupción, no deja de ser otro postureo más. No me queda otra opción sino la de pensar que se ha asumido la corrupción política como una práctica más de los partidos no dándole la importancia que realmente tiene y están dispuestos a asumirlo. A las pruebas me remito. Es como si en la época más oscura del Felipismo donde los corruptos le salían hasta de debajo de las piedras, España se hubiese quedado tan pancha y hubiésemos continuado con ellos. Como bien decía un amigo mío, en un país donde el Dioni tiene su lugar en un programa de televisión ¿qué más se puede esperar? Me contaba también que la corrupción pueden rondar en euros los 40.000 millones. Casi ná. ¡¡Es casi el déficit anual de nuestro país!!. Sin embargo, las preocupaciones aquí son más de banderas, himnos, tradiciones…

Los tiempos han cambiado, los pactos son algo que desde ya forman parte de la política. Sin embargo, PSOE y CIUDADANOS han visto castigados sus intentos por formar gobierno e Iglesias ha pagado por su prepotencia.Y el Partido Popular de los que se ha seguido descubriendo y sacando más trapos sucios, ha recuperado escaños y mejorado sus resultados. Créanme, no les hablo de ideologías sino de coherencia, de dignidad, de decencia y sentido común. Había tres partidos más como alternativa a éste. Si algo ha demostrado el voto de la izquierda y ahora sí hablo como ideología, es que castiga. Castiga la corrupción como lo hizo con González o la mala actuación que tuvo ZP para hacer frente a la crisis. En la derecha no hay sitio ni para la autocrítica ni para la reflexión. La sombra del franquismo y creánme que no lo digo con el ánimo de resucitar los fantasmas del pasado, es larga y España hereditariamente es un país de derecha. Lo demás es postureo.

¿Otras explicaciones?: el pasotismo de lo que ocurre en tu país, las abstenciones, la falta de ilusión y la desesperanza… ¿Qué moraleja creen que han podido sacar Rajoy y los suyos tras estos resultados si después de sus casos de corrupción, el pueblo los sigue votando como si nada hubiese pasado? Como escuché anoche en una de esas tertulias que poblaban la parrilla televisiva, no podemos aspirar a un buen gobierno porque ya los conocemos y sabemos de lo que son capaces. Aspiremos al menos, a tener una buena oposición.

@ManoloDevesa

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